domingo, 15 de junio de 2014

1979


Estos últimos días he estado hablando mucho con mi mejor amigo sobre la música que escuchábamos en 1979. Podría haber sido 1980, o 1978, pero nos ha dado por hablar sobre 1979 porque aquel año se publicaron un buen puñado de singles que realmente nos marcaron y definieron de alguna forma la música que nos iba a gustar durante nuestros primeros años de adolescencia. Eran los años de los radiocasetes mono (¿o teníamos ya estéreo? no lo recuerdo) y de las cintas que nos íbamos pasando unos a otros, grabadas de la radio o de algunos amigos privilegiados que tenían ya una cadena musical comme il faut, con su tocadiscos y su doble pletina. 



Lógicamente en estos casos una gran parte de las canciones que recordamos de aquellos años tienen bastante más valor sentimental que el estrictamente musical. Hay excepciones, claro, canciones que han sobrevivido a 35 años de evolución personal y han aguantado el tirón, pero en general la mayoría tienen más que ver con recuerdos y emociones asociadas a aquellas tardes en su casa viendo la tele, intercambiando cómics de la Marvel, escuchando música, discutiendo de manera amistosa sobre su obsesión con las películas del oeste que yo, por entonces, no compartía en absoluto... Pero sobre todo de lo que más hablábamos era de cómo iba a ser nuestra vida. Nuestra ilusión entonces era, simplemente, tener una moto y poder salir de nuestro pequeño pueblo: poder ir al cine, a la discoteca, a los recreativos, al mercadillo de los viernes a cambiar cómics y comprar cintas de música sin depender de nuestros padres. 



Tengo la impresión de que una gran mayoría de los chavales que hoy tienen 13 años no entenderán, tal vez no podrán entender nunca, esa faceta generacional y vital de la música. Posiblemente se ha perdido en magia lo que se ha ganado en accesibilidad. Cuando en una tarde de descargas te puedes bajar discos enteros, canciones sueltas y recopilaciones de cualquier artista, época o género, el tiempo se disuelve y la historia de la música, asociada generalmente a la historia de las sociedades y a las historias particulares de las personas, pierde todo su significado. 



Hoy muchísimos padres y madres escuchan y disfrutan la misma música que sus hijos e hijas. Eso no es ni bueno ni malo en sí mismo, pero es evidente que el componente de rebeldía e identificación se ha perdido en buena parte. Hoy es complicado hacer una lista de canciones y decir: "este soy yo".



Bueno...pues si a alguien le interesa, este de aquí abajo era yo en 1979. 

(explicado en 25 canciones y sin repetir grupo/artista, más que nada para no estar aquí hasta las cinco de la mañana...)

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