domingo, 4 de mayo de 2014

Robots cotidianos



We are everyday robots on our phones
in the process of getting home

El pasado martes tuve un examen de inglés. En la parte escrita me pidieron que hiciera una redacción de 200 palabras sobre la informática y las nuevas tecnologías, y de qué forma han modificado nuestra vida cotidiana en los últimos años. Lo primero que me vino a la cabeza fue la canción que ha publicado recientemente Damon Albarn, el líder de Blur, una canción que también da título a su excelente disco: "Everyday robots". Supongo que se podría traducir como robots comunes, o cotidianos. El tema de la canción, y del disco en general, es la deshumanización a la que el abuso de la tecnología nos está conduciendo. Al menos yo lo interpreto así, y de ello hablé en mi redacción.


We're everyday robots in control
in the process of being sold
driving in adjacent cars

Nadie puede dudar de las ventajas que las nuevas tecnologías han aportado a nuestras vidas. Hoy hacemos muchas cosas que hace sólo un par de décadas eran imposibles, y algunas otras tareas difíciles, por complicadas o repetitivas, son ahora mucho más sencillas de realizar. Si, hoy somos capaces de hacer cosas que unos años atrás ni soñábamos, pero... ¿qué hay de las cosas que hemos dejado de hacer?

Hemos hecho sencillo lo complicado, pero el precio que hemos pagado es hacer complicadas muchas cosas que antes eran sencillas.


- Estoy perdida. ¿Tiene eso arreglo?
Charlotte (Scarlett Johansson) en Lost In Traslation

Es paradójico: estamos más comunicados que nunca en la historia de la Humanidad, pero al mismo tiempo no conocemos a nuestros vecinos. Tenemos miles de amigos en las redes sociales, pero cuando estamos frente a frente con alguien no sabemos qué decirle. Los niños quedan en la escuela para después, pero no con la idea de verse en el parque o jugar al fútbol, sino para conectarse desde sus respectivas casas y chatear o jugar online. Pero si el problema se quedara sólo ahí, en el ámbito personal, podría considerarse una anécdota, aunque a mí personalmente me parezca bastante penosa la imagen de un montón de personas sentadas alrededor de una mesa, cada una de ellas absorta en su propio dispositivo móvil.

En 1996 el escritor uruguayo Eduardo Galeano escribió un artículo en Le Monde Diplomatique titulado "¿Hacia una sociedad de la incomunicación?". Posteriormente fue traducido al castellano y puede leerse en varios sitios web. Me llama la atención una frase: "Jamás la tecnología de las comunicaciones estuvo tan perfeccionada; y sin embargo nuestro mundo se parece cada día más a un reino de mudos." Hablamos de 1996: Internet todavía estaba en pañales y, aunque los más jóvenes no puedan concebir algo así, no existían las redes sociales. Por supuesto los móviles sólo se podían utilizar para hablar por teléfono, y ese avance tecnológico supuso una gran ventaja, al no tener que depender de un teléfono fijo para estar comunicado. En su artículo, de todos modos, Eduardo Galeano apuntaba más arriba y se refería a los medios de comunicación, a la acumulación de mucho poder en pocas manos, a la intromisión de los políticos en las grandes corporaciones, a la manipulación informativa y a la globalización de las ideas, conceptos todos ellos que, al combinarse entre sí, acaban conduciendo a la dictadura del pensamiento único. La frase que he reproducido más arriba me viene perfecta para ilustrar esta pequeña reflexión sobre la canción de Damon Albarn y su percepción sobre la situación a la que nos está llevando la tecnología. Mejor dicho, no la tecnología en sí misma, sino su mala utilización, el monopolio de los medios de comunicación y su mensaje unificador y despersonalizante.


Los amos de la información, en la era de la informática, llaman comunicación al monólogo del poder (Eduardo Galeano)


Es curioso que, hace casi 20 años, el propio Damon Albarn escribiera, en una de sus canciones de más éxito con Blur ("The Universal"), la frase: "No one here is alone, satellites in every home". Seguro que no podía imaginar cómo el tiempo acabaría por confirmar aquella profética frase.



Y es curioso porque, en otra canción del disco que nos ocupa, Damon Albarn dice "When I'm lonely, I press play". Sí, las redes sociales, los foros, los chats y las páginas de contactos ayudan a la gente a combatir la soledad. Al menos la alivian momentáneamente. Hay que distinguir, sin embargo, entre la soledad física y la, digamos, existencial. Cuando nos sentimos solos, a veces incluso a pesar de estar rodeados de gente, la solución tal vez no esté en intentar estar con más gente, aunque sea virtualmente. Igual sería mejor aprender a estar a solas con nosotros mismos, y no tener miedo de lo que podamos ver en nuestro interior. Sólo así podemos crecer como personas, si es eso realmente lo que nos interesa.





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