lunes, 21 de enero de 2013

PJ Proby

Creo que ya he hablado alguna vez por aquí del excelente libro "Awopbopaloobopalopbamboom (Una historia de la música pop)", de Nik Cohn. No es el mejor libro sobre música que he leído, de hecho se me ocurren más de una docena bastante mejores, pero reúne dos características que lo convierten en muy interesante: en primer lugar, es una crónica en directo de una época mítica, finales de los 60, de la que no es fácil encontrar documentación escrita en vivo, según iban pasando las cosas; en segundo lugar, porque se trata de una crónica totalmente objetiva, que muestra claramente, sin medias tintas, las opiniones, filias y fobias del autor, además con toda la urgencia, el extremismo y el desparpajo de sus veintipocos años.

Pasados unos años desde que lo compré y lo leí por vez primera, una de las fijaciones de Nik Cohn me sigue llamando la atención. De hecho me llamó la atención nada más abrir el libro y hojear el índice. Veamos...el libro tiene 26 capítulos, de los cuales el primero habla sobre los orígenes del pop, y los dos últimos se dedican a extraer conclusiones y a actualizar los contenidos en siguientes ediciones. De los 23 restantes, la mayoría tienen títulos que hacen referencia a estilos determinados ("El twist", "R&B inglés", "Soul", "Merseybeat", "Rock clásico", "Highschool"...) o momentos concretos ("Amor" sobre el verano del amor, "Inglaterra 1966", "Rue Morgue 1960"...) Sólo 9 cantantes / grupos tienen el honor de que Cohn les dedique todo un capítulo. Muchos de esos 9 nombres los podría adivinar cualquiera: Beatles, Stones, Dylan, The Who, Elvis Presley...Pero hay uno entre ellos que seguramente a nadie que no haya leído el libro se le ocurriría ni aunque tuviera la opción de proponer un centenar de candidatos. El nombre es PJ Proby. ¿Que no te suena de nada? No te preocupes, para mí también era un total desconocido hasta que leí el capítulo (exageradamente laudatorio y repleto de hipérboles) que Nik Cohn le dedica en su libro.


PJ Proby es blanco, su verdadero nombre es James Marcus Smith, nació en Houston (Texas) y, según Cohn, sólo ciertas decisiones erróneas y algún incidente aislado le separaron de ser una de las mayores estrellas de todos los tiempos. Era muy joven cuando, como tantos otros críos de su edad, se fue a California buscando labrarse una carrera artística. Tuvo suerte y conoció a las personas adecuadas, de manera que pronto se vio interpretando (bajo diferentes nombres) sus propias canciones y trabajando para estrellas como Bobby Vee o el propio Elvis Presley. En unos años estaba felizmente casado y llamando a las puertas del éxito. Iba a interpretar a Yago en un musical basado en Otelo, y su compañero sería nada más y nada menos que Muhammad Alí. Entonces le invitaron a Inglaterra para que apareciera como artista invitado en un especial televisivo sobre los Beatles. Allí interpretó, con su peculiar estilo, un par de versiones de viejos temas ("Hold me" y "Together"). Tuvo tanto éxito que decidió empezar prácticamente de cero y desarrollar su carrera en Inglaterra, llegando a grabar una canción compuesta por Lennon & McCartney, "That means a lot", que se descartó para la versión final de Help y que sólo pudimos escuchar en boca de sus creadores años después, en la segunda parte de su Anthology. Su versión de "Somewhere", del musical West Side Story, llegó al número 3 de la listas británicas. Por segunda vez PJ Proby se encaminaba hacia el éxito.


Entonces, en febrero de 1965, ocurrió el desastre. PJ Proby ya era famoso por sus actuaciones en directo, totalmente desinhibidas, histriónicas, afeminadas. Casi un precursor del glam, Proby llevaba el pelo recogido en una coleta (algo inusual para la época) y una ropa muy ajustada. En una de sus primeras actuaciones de lo que iba a ser una triunfal gira por teatros, su apretadísimo pantalón de terciopelo no pudo aguantar más y se rompió justo por la bragueta y se rasgó completamente. ¿Casualidad? Puede ser, pero un par de días después se repitió el incidente. Las fans se volvieron locas, pero la conservadora prensa de la época se cebó con el cantante. Se cancelaron sus actuaciones, fue vetado en TV y sus siguientes canciones, aunque tuvieron cierto éxito, no se vieron respaldadas por ningún tipo de promoción. Su carrera empezó a ir en declive en Inglaterra, curiosamente al tiempo que en Estados Unidos consiguió su mayor éxito, un top-30, con "Nikki Hoeky". Su última oportunidad perdida llegó cuando se le ofreció grabar una canción llamada "Delilah" que, por diversos motivos, finalmente fue a parar a manos de Tom Jones. En 1968 tuvo su último éxito: "It's your day today".


A lo largo de los 70 grabó algunos LPs, interpretó finalmente a Cassio en el musical Otelo, hizo de Elvis en un musical y grabó con los holandeses Focus. Desde entonces su carrera se ha basado principalmente en la interpretación (ha trabajado en diversos musicales, entre ellos Quadrophenia), grabación de versiones, duetos con amigos como Marc Almond, y apariciones en shows oldies. En 2008, con motivo de su 70 cumpleaños, EMI lanzó una recopilación llamada "The best of EMI years", en la que falta alguna de sus mejores canciones pero que resulta un buen punto de partida para introducirse en el particular mundo de PJ Proby.


Lo último que sé de él es que tuvo algunos problemas con la justicia, que compuso una canción sobre ello, y que actualmente está girando en los circuitos oldies de Inglaterra con grupos como Gerry & The Pacemakers o The Animals. Un destino que ya quisieran muchos de los que se dedican al mundo de la música, pero que parece poca cosa para alguien que, en palabras de Nik Cohn, superaba al mismísimo Frank Sinatra. Una gran exageración, reflejo de su entusiasmo juvenil, el mismo con el que adoraba a Eddie Cochran o despreciaba la última etapa de los Beatles. Yo, de todos modos, después de escuchar "The Best of EMI Years" me he quedado bastante impresionado. Háganlo y juzguen ustedes mismos.



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