viernes, 12 de febrero de 2010

Margaret Mandolph: toda su historia.

Hola a todo el mundo.

Este es la entrada que más tiempo me ha llevado escribir desde que empecé con el blog: casi un año. También es la entrada, hasta el momento, con la que más he disfrutado mientras la preparaba, y sin duda la que más ilusión me ha hecho colgar definitivamente. Me gustaría que un poquito de esa ilusión llegara hasta vosotros, queridos lectores.

Haciendo un poco de memoria.

El 12 de octubre de 2008, escribí esta entrada en el blog sobre una casi desconocida cantante de soul de los años 60 llamada Margaret Mandolph.

En busca de Margaret Mandolph.

Más de medio año después, el 31 de mayo de 2009, publiqué una nueva entrada explicando que había conseguido contactar, casi milagrosamente, con la hija de Margaret Mandolph. Nos intercambiamos varios correos y quedamos en que me enviaría información sobre la vida y obra de su madre.

En busca de Margaret Mandolph, 2ª parte.

Finalmente, después de varios meses, me he decidido a poner en orden toda la información que Simonne, la hija de Margaret, me ha ido enviando. Y de paso, voy a hacer justicia a una de las cantantes más enigmáticas y desconocidas que jamás he tenido el gusto de descubrir.

La familia Mandolph.

La historia comienza a mediados de los 50, en Nueva Orleans. Allí vivía un músico de jazz llamado Howard Mandolph que tocaba diversos instrumentos, principalmente el piano. Tuvo cierto renombre en su momento, realizando conciertos por todo el país acompañando a grandes figuras, entre ellos Sam Cooke. Entre sus hijos, sólo Robert parecía querer seguir su camino artístico, llegando a actuar para el Papa y la Reina de Inglaterra cuando era pequeño, como miembro de un coro infantil. Más adelante grabaría algunos discos bajo el nombre de Bobby Mandolph.

La vida era dura para una familia de artistas. Como mucha gente en aquella época, los Mandolph buscaron fortuna en California. Cuando llegaron, a mediados de los 50, se instalaron en Lancaster. Para entonces la familia tenía un nuevo miembro: la pequeña Margaret.

En la soleada California Howard Mandolph siguió con su carrera de éxitos en la sombra, tocando entre otros para Bobby Womack. También compuso diversas canciones, destacando la adaptación de la canción infantil británica “Hickory Dickory Dock” que hizo para Etta James.

David Gates.

Como ya comenté en las entradas anteriores, por aquellos años también se encontraba en California otra familia de aspirantes a artista. Con 200 dólares en el bolsillo, David Gates, su mujer y sus hijos aterrizaron en Los Angeles hacia 1961. David tuvo diversos empleos pero en poco tiempo consiguió un sitio fijo en un club de San Francisco llamado The Crossroads. Allí, además de las actuaciones semanales de David Gates, la atracción era las jam sessions que se celebraban periódicamente, con músicos que, en algunos casos, eran o llegaron más tarde a ser muy conocidos. Por allí pasaron, por ejemplo, Glenn Campbell, James Burton (el creador del solo de guitarra de “Susie Q”), Leon Russell, Jim Horn (saxofonista que tocó diversos instrumentos en el “Pet Sounds”) o Hal Blaine (batería que pronto iba a pasar a la historia por su intro para la mítica canción “Be my baby”). Entre tantas futuras figuras se encontraba también Bobby Mandolph, entonces ya Robert Mandolph Jr.

Pero estábamos hablando de David Gates. Como tantos otros aspirantes a artistas, David pronto empezó a crear sus propias canciones y necesitó músicos de sesión para grabarlas, tal como era común por aquel entonces. Habló con su compañero Robert Mandolph y recurrió a él y su familia para grabar una demo de "Popsicles and Icicles". La canción estaba pensada para un grupo de chicas, así que necesitaban una voz femenina. La pequeña Margaret, que contaba entonces apenas 12 años, fue invitada a participar en las sesiones.

Gates quedó muy impresionado con las cualidades de Margaret, aunque era muy joven para formar parte de un grupo. Finalmente fueron The Murmaids las que grabaron la versión comercial y definitiva de la canción, llevándola hasta el top-3 de las listas de éxitos. Para David Gates fue el comienzo de una carrera brillante como productor, compositor, arreglista e incluso cantante al frente de su banda Bread, ya en los 70.




The Murmaids - Popsicles and icicles


Las canciones de Margaret Mandolph.

David Gates empezó a trabajar con gente muy conocida después de su éxito, pero no olvidó aquella demo con la pequeña Margaret. Pocos meses después le propuso a la familia Mandolph grabar algunas canciones de nuevo con su hija, que ya había cumplido los 13 años.

Gates compuso un par de temas para Margaret, y además consiguió que dos compositores consagrados como Russ Titelman y Cynthia Weill le cedieran otro par: "Something beautiful" y "I wanna make you happy". De ellas "Something beautiful" la que obtuvo el mayor reconocimiento.




Sin embargo, los que habéis seguido esta serie de posts sabéis que la canción que a mí me vuelve loco es “I wanna make you happy”. Es increíble como una chiquilla de 13 años puede cantar de esa manera tan adulta, como puede transmitir la emoción de la entrega amorosa como si la hubiese vivido miles de veces en sus carnes...y como al mismo tiempo la canción rezuma alegría, inocencia juvenil por todos los lados.



Margaret contaba a sus más allegados, años después, que no disfrutó nada haciendo aquellas grabaciones y que no tenía demasiado interés por todo aquello. Casi nunca hablaba de esa época de su vida, y cuando lo hacía comentaba que la experiencia fue más molesta que divertida. De hecho Simonne, una de las dos hijas de Margaret, me dijo que ella y su hermana ni siquiera conocían los nombres de las canciones que grabó su madre hasta que se encontraron con ellas, casualmente, a través de Internet. Sorprendentemente, por lo que me contó, en casa no se guardaba ni una sola copia de aquellos singles.


Margaret Mandolph posa junto a su madre, sosteniendo una copia del single "If you ever need me".

Fue el inicio y prácticamente el final de la carrera musical de Margaret Mandolph.

La niña que no quiso ser estrella.

La pequeña Margaret no tenía, por lo que parece, ninguna intención de seguir explotando aquel filón. Pocos años después manifestó su deseo de retomar sus estudios y abandonar el mundo de la música profesional. Aunque partició en algunas canciones con su hermano, en 1969 lo dejó para terminar sus estudios. Jamás volvería a grabar.

Durante los 70 participó junto a su hermano en diversos espectáculos en directo, siempre en la zona de California Bay. Robert escribía diversos guiones musicales para sus shows, en los que participaban varios miembros de la familia. La madre de Margaret, además, confeccionaba los vestidos para el espectáculo. Llegaron a formar una banda de jazz fusión llamada The Love Joy, pero no registraron ninguna grabación. No fueron famosos, no quedó constancia ninguna de su trabajo…pero eran felices haciendo lo que más les gustaba. Cuenta su hija que, hasta donde ella recuerda, siempre hubo música y teatro en sus vidas, pero Margaret seguía evitando volver a ese mundo del que formó parte brevemente a los 13 años.

Fue entonces cuando les llegó su segundo momento de gloria: participaron en los espectáculos musicales “Hair” y “Jesus Christ Superstar” como bailarines y vocalistas del coro.

En 1982 la familia se mudó a Hawai, y allí Margaret se limitó a cantar ocasionalmente en los coros de la iglesia a la que acudía. Así, poco a poco, se fue desvinculando totalmente del mundo de la música, dedicándose al cuidado de sus hijas.

Cuando volvieron a California en 1988, para instalarse en Sacramento, Margaret ya había olvidado totalmente su vida de artista.

Margaret Mandolph murió en 2002, a los 51 años de edad. Poca gente se acuerda de ella, así que desde este blog he querido poner mi pequeño grano de arena para que el mundo conozca la historia de la niña que no quiso ser una estrella.

Margaret Mandolph en una foto tomada en la década de los 80.

P.D.: Quiero dar las gracias públicamente a Simonne, una de las hijas de Margaret, por su amable contribución a la elaboración de este pequeño homenaje. Thank you very much, Simonne!!
Publicar un comentario