domingo, 5 de octubre de 2008

Las Shangri-Las ( II ).


La semana pasada dejamos a nuestras heroínas a finales de 1964, algo alicaídas después de haber disfrutado de un inmenso éxito a lo largo del año. Aunque seguían girando y haciendo actuaciones, de hecho empezaron el año 1965 con otra de aquellas giras multitudinarias (con Dusty Springfield y The Zombies) que les llevaría a Gran Bretaña, donde tenían una buena base de fans, las nuevas canciones no tenían el éxito deseado. La gente quería más morbo Shangri-La, para historias de final feliz y estribillos tarareables ya tenían a otros muchos grupos. Barry y Greenwich tomaron buena nota, y lanzaron "Out in the streets" a principios de año. La canción es otra rara muestra de su inimitable estilo. Las canciones de chicas hablaban de la quinceañera que se enamora del chico malo, de como lo ayudan a salir de las calles y a convertirse en buena persona. Un final feliz. Las canciones Shangri-La indagaban en lo que ocurría después. En "Out in the streets" la chica que ha redimido al pandillero empieza a notar que algo ha cambiado, que todo es distinto, menos interesante, más aburrido...los besos de su amado ya no son tan apasionados...Se siente culpable por haber sacado al chico de la pandilla y de la vida peligrosa de la calle. Finalmente, decide dejarlo libre para preservar su felicidad, ya que su corazón está "afuera, en la calle" y no con ella. El epílogo Shangri-La a los finales felices. Y, una vez más, sin estribillo tradicional.

Pero no, aquello no era todavía suficiente. Habían acostumbrado al público a emociones fuertes. Apenas semanas después Barry y Greenwich sacaron la artillería pesada...y la munición con más calibre que quedaba en sus hangares.

"Give us your blessings" era la historia de una jovencísima pareja, Jimmy y Mary, que estaban terriblemente enamorados. Les decían a todo el mundo que su ilusión era compartir su vida para siempre, y que su amor fuera eterno. Un día decidieron que se lo dirían a sus padres. Fueron a casa de Mary y les dieron la noticia: querían casarse. "Dadnos vuestra bendición...", les dijeron. Ellos se rieron de los chicos y le quitaron importancia a sus deseos. Los trataron como a tontos adolescentes que no tienen claro qué hacer con su vida. Les dijeron que todavía eran unos niños, y se burlaron de ellos. Jimmy salió y esperó a Mary fuera de la casa, en su coche. Mary insistió, "Dadnos vuestra bendición..." y volvió a obtener unas risas burlonas por respuesta. Salió llorando de la casa, subió al coche con Jimmy, y ambos se alejaron entre lágrimas de desesperación. Al día siguiente encontraron sus cuerpos entre los amasijos de hierro en que se había convertido el coche tras salirse de la carretera. Cuentan que, cuando llegaron los destrozados padres de Mary al lugar del accidente, a los chicos todavía se les pudo oir decir con su último aliento "Dadnos vuestra bendición..."

En Red Bird seguían empecinados en confundir la gimnasia con la magnesia, y querían aprovechar el éxito de estos singles atípicos, retorcidos y espeluznantes, para ir sacando al mercado todo lo que podían. Dos LPs de Shangri-Las en un año, teniendo en cuenta que su fuerte eran las canciones, no parecía una buena idea. Buenos discos, con algunas canciones interesantes, una composición de Levon Helm (The Band)...pero fracaso de ventas. Tampoco tuvo éxito su siguiente single, "Right now and later", que intentaba imitar el sonido Motown, cuando justamente el éxito de Red Bird radicaba en tener su propio sonido y una extraña, viciosa pero electrizante personalidad.

En un círculo vicioso que parecía no tener fin, cada vez que el equipo creativo de Red Bird veía fracasar un single luminoso o un LP con demasiado relleno, volvían a desempolvar las fantasmales composiciones de "Shadow" Morton. Esta vez Morton quemó sus naves en el posiblemente más retorcido single que alcanzó nunca el top-10 de las listas norteamericanas durante aquellos años: "I can never go home anymore".

Explicar "I can never go home anymore" con palabras es muy difícil. Empieza con una adolescente cabreada gritando que se irá de casa si su madre no la deja en paz. Entonces suena una voz casi fantasmal, que será la que llevará el peso de la canción. La voz de ultratumba dice que no lo haga, que ella lo hizo, se fue de casa cuando era joven. Se fue por un chico al que su madre no quería que viera. Su madre le suplicó de mil maneras que no lo hiciera, pero ella se marchó. Cuenta que lo curioso es que olvidó al chico poco después, y que en la soledad de la noche no soñaba con su amado, sino que recordaba como su madre la arropaba en la cama y le decía "no temas, cariño, mamá está aquí", y que se despertaba en medio de la oscuridad gritando "¡¡Mamá!!", y que le dolía muchísimo haberle roto el corazón y dejarla sola en su vejez , pero que "I can never go home anymore". Todo eso con un recitado siniestro, con un estribillo que más valdría que no existiera porque pone los pelos de punta, con unos vientos y unas cuerdas que parecen sacados de un film de terror...La sensación de tristeza que invade a quien escucha la canción mientras lee las letras es terrible. Más todavía si recordamos que las hermanas Weiss eran huérfanas desde poco antes de formar el grupo. Nuevamente, me pregunto: ¿Esto puede ser un éxito? Pues, sí...número 6 en las listas norteamericanas, una vez más. ¿Lo era por su valor artístico? ¿Era el tirón entre los más jóvenes? ¿Era el simple morbo de ver quién y cómo moría en cada canción? ¿Era esa sensación indescriptible que dejaba en el cuerpo el abrupto final de la canción, con la llorosa voz de Mary susurrando "I can never go home (never) anymore...and that's called sad"?



Nuevos Lps, nuevos singles...a lo largo de 1966 empezó el desmembramiento de Red Bird. Tomada por los amigotes mafiosos de los jefes, los talentos acabaron por emigrar: Leiber & Stoller vendieron su parte, Barry & Greenwich salieron para fundar una nueva compañía con un nuevo y prometedor compositor llamado Neil Diamond, las Jellybeans habían sido despedidas, las Dixie Cups se marcharon por su propia voluntad...

"Past, present, future", la última canción de las Shangri-Las para el sello del pajarito rojo, en 1966, fue más un testamento que una canción.

George "Shadow" Morton no quería soltar a la gallina de los huevos de oro, y se llevó a las Shangri-Las a Mercury. Sin embargo, la compañía sólo se interesaba por sus viejos éxitos, mientras que Morton acabó también por dejarlas de lado dedicando su tiempo a una jovencita Janis Ian. Las Shangri-Las acabaron de malas maneras, con un pleito con su nueva compañía que les impidió grabar durante años. Fue el fin de su carrera, y el inicio de sus vidas normales.

Una de las gemelas Ganser murió en 1970, parece ser que por una sobredosis de barbitúricos. La otra gemela falleció de cáncer en 1996.

Betty Weiss se casó y tuvo un hijo. Se dedicó a la cosmética y no volvió a la música.

Mary Weiss aprovechó la baja de las Shangri-Las para continuar sus estudios (recordemos que apenas tenía ¡¡18 años!!). Se casó, se divorció, se volvió a casar, y en el año 2007 sacó su primer disco en solitario, "Dangerous game", un trabajo bastante interesante y aprovechable.

En 1977 hubo un intento de reunión de las Shangri-Las supervivientes, con concierto en el CBGB incluido. Estuvieron a punto de fichar por Sire Records, pero todo se fue al traste cuando intentaron obligarlas a hacer canciónes "disco". Mary dijo que ellas eran punkies como Patti Smith y no iban a cantar esa bazofia discotequera. Los mandó a la mierda y las Shangri-Las desaparecieron para siempre. Bueno, hubo un grupo que se apropió de su nombre en los 80, pero evidentemente no eran ellas.

A veces hablamos de lo influyente que ha sido un artista, como uno de los parámetros de su calidad. Bueno, veamos algunos de los grupos y artistas que han hecho versiones de las Shangri-Las: Aerosmith, New York Dolls, Damned, Blondie, Redd Kross, Belle and Sebastian, Ryan Adams o Amy Winehouse, que las cita como una de sus grandes influencias. Incluso hemos pillado a John Frusciante con las manos en la masa...miren, miren...



Morton dijo una vez que la mayor habilidad de las Shangri-Las fue hacer creíbles pero al mismo tiempo soportables sus delirantes y trágicas historias. Aunque sea sólo por aquel año y pico escaso en que estremecieron al mundo, vale la pena haber dedicado estas dos semanas a recordarlas a ellas y a su música. Aprovecho para recomendar la excelente caja de 3 CDs "The Red Bird Story" donde se cuentan estas y otras historias del sello, y donde se pueden escuchar 90 canciones de esa compañía atípica e irrepetible.

Ahora mismo suena, "I can never go home anymore", veo a mi hijo pasar por el pasillo botando una pelota, y no puedo contener las lágrimas ni las ganas de abrazarlo. Así que...hasta la próxima semana.

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