domingo, 7 de septiembre de 2008

Así que al final, lo del 79...

Hola.

En 1979 yo tenía 13 años, y empezaba a tomarme en serio eso de la música. No me refiero a tocar un instrumento ni formar un grupo ni nada por el estilo (¿Se podían hacer esas cosas? ¿Por qué nadie me avisó?) Hablo de ese momento mágico en que uno dejaba de ser un oyente pasivo que ponía la radio mientras jugaba con los Madelman para pasar a comprarse un radiocasete, grabar cintas, compartirlas con los amigos, esperar impaciente el fin de semana para ver el único programa musical de la TV, escuchar la radio atentamente esperando que suene tal canción y todas esas cosas que entonces eran un milagro y ahora parecen del Pleistoceno.

Yo me sentía entonces como el crío que va por primera vez al cine, o que abre su primer regalo de Reyes, o que entra en una mega tienda llena de chuches. Bendita ignorancia.

Aquel era mi momento. La música de mis padres era vieja y pasada de moda. La que yo escuchaba, todo lo contrario: era el paradigma de lo moderno, lo revolucionario, lo trasgresor. Flipaba con los cabellos largos que mi padre odiaba, con aquellos “ruidos” que a mi madre tanto le molestaban, con las “mariconadas” y los extraños bailes de aquel loco maravilloso que se contorsionaba en la tele con el torso desnudo o con chaquetas imposibles, escandalizando a mi madre y enfureciendo a mi padre.




BONEY M - Sunny


Ya, ya sé que la canción no es de 1979, pero es cuando yo la descubrí...

Aquello era lo moderno, sí… Recuerdo con cariño y nostalgia una canción que, con su espectacular percusión del inicio y su ritmo endiablado, me hacía sentir que pertenecía a una generación nueva y potente, que iba a vivir más y mucho más rápido que la de nuestros padres, que éramos como una mecha que ardía y nadie podía apagar. Papá, mamá, quedaos con vuestros cantautores, vuestras folklóricas, con vuestros crooners y latin lovers…yo tengo a los Matchbox.




MATCHBOX - Midnite dyamos

Y el colorido…cuando compramos la tele en color todo era maravillosamente nuevo…los dibujos animados mil veces vistos volvían a ser territorio exquisitamente virgen, cada persona, cada animal, cada árbol del bosque, cada cielo azul...todo se me aparecía como si lo estuviera viendo por vez primera.

Y entonces llegaron ellos, con aquellas chaquetas de colores, esas hombreras, esos pantalones…¡¡aquello era realmente moderno y nuevo!! Todos los cantantes que le gustaban a mis padres vestían un traje negro o azul marino, como mucho. Y esos chiflados llevaban chaquetas ¡moradas, rojas, azules! ¡¡Y el cantante salía al escenario con gafas de sol ultramodernas!!…Y esas canciones tan pop… ¿Cómo podían tener tantas y tan buenas canciones?

Casi puedo recordar exactamente la cara que puso mi madre la primera vez que los vio…




ROCKY SHARPE & THE REPLAYS - Rama lama ding dong

Por supuesto, mi satisfacción crecía al mismo ritmo que lo hacía el desprecio y la indignación de mis padres. Por fin encontré algo que era mío. ¿De qué hablas, viejo? ¿La música de los 50? ¡Bah! ¿La de los 60? Horrible. Canciones largas y pasadas de vueltas. Dame pop, dame marcha, ritmo, velocidad. Ah, Los Beatles hacían pop…sí, pero eso era… ¿Cuántos años hacía de aquello? Los Beatles habían pasado de moda, estaban tan anticuados como Lola Flores o Juanito Valderrama. Además, aquellas imágenes en blanco y negro… ¿En blanco y negro? Sí, claro…anda ya…música de los 60 en blanco y negro… ¿Qué no os dais cuenta de que estamos casi en los 80?

¿Cómo diablos va a gustarme a mí la música en blanco y negro?

Angelito…no podías ni imaginar...

(continuará)

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