jueves, 24 de enero de 2008

¿Seguimos disfrutando de la música?

Hola.

Dirán ustedes, claro, por supuesto...y además tú también, porque no estarías escribiendo en este blog si no disfrutaras de la música, de escribir sobre ella, de contar tus experiencias...Pues sí, no les falta razón, pero el caso es que estas semanas me estoy replanteando muchas cuestiones.

Veamos: volvamos atrás, hasta hace unos 25 años más o menos. Sí, ya sé que tengo la manía de volver siempre atrás hasta hace unos 25 años más o menos, pero es que soy así, ustedes ya me van conociendo y seguro que sabrán perdonarme. Pues nada, si ya me han perdonado, me hacen el favor de acompañarme hasta el verano de 1981.



Tranquilos, jeje...no va de eso la cosa... Bueno, a lo que íbamos: verano de 1981. Yo solía pasar los 2 meses largos de vacaciones escolares en una casa en la montaña, con mis padres, mis abuelos y mi hermano pequeño. El pequeño pueblo en la montaña estaba sólo a unos 10 kilómetros de mi pequeño pueblo en los arrozales, pero por un tema de salud de mi hermano nos resultaba mejor pasar allí el verano. A pesar de lo cerca que estábamos de casa, la preparación del "viaje" me parecía toda una odisea, y en realidad entonces a los 10 ó 12 años irte de casa durante más de 2 meses parecía toda una nueva vida. El caso es que yo me llevaba montones de cosas a la casa de la montaña: libros, cómics, libretas y lápices, un balón...y música, desde luego, entonces ya estaba viciado.

Pero...mi equipaje musical para dos meses venía a ser: mi radiocassette estéreo, una cinta virgen para grabar de la radio, otra cinta grabada de la radio durante los meses anteriores, y un par de cintas originales de las últimas que había comprado. Aquel verano, creo recordar, esas dos ó tres cintas originales fueron "Zenyatta Mondatta" de Police, "Kings of the wild frontier" de Adam and the Ants...y no recuerdo si había otra. Es decir: 2 discos para escuchar en dos meses, más otra cinta grabada de la radio, más otra cinta para grabar las canciones que pudieran ir saliendo en esos dos meses. En una libreta me montaba mi top-40 particular del verano, contando cuantas veces radiaban cada canción. Las que más me gustaban acababa grabándolas en la cinta virgen. En total podemos contar 10 canciones más o menos por cinta...unas 40 canciones a las que debería añadir las que escuchaba en la radio y no grababa. En dos meses. No está mal para tener 14 años y nada que hacer en todo el día.

Ahora volvamos al presente.....fiiiiiiiiuuuuuuuuu!!! Ya. ¿Saben ustedes lo que hice ayer, y lo que he hecho esta mañana? Bueno, me levanté temprano y abrí el correo. Había recibido, como todas las semanas, la lista de novedades que me mandan de Allmusic, y también el boletín de la excelente revista (ahora electrónica) EfeEme. Miré ambos correos, revisé las novedades, apunté dos o tres nombres de discos y grupos, y me fui a desayunar y a llevar el crío al cole.

Cuando regresé, me puse a leer el foro de Muzikalia, otro excelente sitio en donde descubrir nuevas propuestas, revisitar clásicos, y debatir sobre música de ahora y de siempre. Allí volví a encontrarme otros nombres de grupos nuevos, o discos recién salidos (algunos ni han salido aún)...más información que, por supuesto, también apunté. Por curiosidad visité algún MySpace de algunos de esos grupos, y escuché un par de canciones de alguno de ellos. En el foro había también un par de enlaces para bajar algunos de esos discos. Los bajé, claro. Incluso empecé a escuchar uno de los dos. Me gustó, decidí seguir escuchándolo más tarde con tranquilidad. Porque, claro, debía consultar la Pitchfork. Más novedades, alguna reedición, más nombres para la libretita, otra visita a MySpace.

Como no tenía claras algunas fechas de los discos nuevos que se recomendaban, visité RateYourMusic. Allí confirmé que algunos de esos discos habían salido en enero. Así pues, esos debían ser los primeros a escuchar, para poderlos puntuar correctamente en mi página de RYM, y empezar a ubicarlos ya en mi lista de los mejores de 2008, no vaya a ser que lleguen las navidades y me pillen sin los deberes hechos. Me pica la curiosidad con algún grupo y busco vídeos suyos en YouTube: no están mal, molan, a la libreta. Hay unos chavales que no tienen ningún vídeo en YouTube, tampoco en DailyMotion. Pruebo a ver si en LastFm, pero tampoco. Vaya.

Ya que estoy en LastFm veo alguna recomendación, y escucho otro par de canciones. Entonces recuerdo que todavía no he entrado en bloglines, página en la que recopilo mis blogs favoritos y que me mantiene al día de lo que en ellos se comenta. Entro, y me aparecen varios posts nuevos que se escribieron a lo largo del día anterior. Los leo, algunos con más interés que otros, pero los leo todos. Algunos blogs que frecuento son de descarga, y me bajo 2 discos más de este año, y otro de hace tiempo pero que no había escuchado todavía. En total creo que a esas alturas, digamos a las 11 de la mañana, llevaba ya bajados 4 ó 5 discos nuevos de 2008, más alguno de años anteriores. En cuanto a canciones, entre la radio normal, la on-line, el youtube, el foro y los myspaces, tal vez llevaba ya escuchadas unas 15 ó 20 canciones, casi exclusivamente novedades.

Es entonces casi el momento de volver al cole a por el crío, así que cargo alguno de los discos bajados en el mp3 y me voy paseando hasta el colegio. Se me va el pensamiento, y no termino de recordar exactamente qué disco suena. Entonces cambio el disco y me pongo a escuchar otro, casi por encargo puesto que tengo pendiente comentar en el foro mis impresiones al respecto. No me da tiempo a terminarlo porque llego al cole y ahora tengo que estar con los cinco sentidos puestos en el crío.

Vuelta a casa. El crío ya está comiendo, mi mujer todavía tardará media horita. Tal vez podría escribir algo en el blog...no, mejor con más tiempo y algo más meditado y trabajado. No me gusta hacer las cosas corriendo. Puede que termine de escuchar ese disco "por encargo"...la verdad es que no me apetece, lo dejaré para la noche...vuelvo a ver el correo, no hay nada nuevo...¡Ah, tenía pendiente una visita a MySpace por otro grupo que me apunté en la libreta! No está mal, pero voy a ver si sigo escuchando ese disco que me bajé ayer y que me he quedado antes por la mitad... ¿Y una ojeadita al RockDeLux de este mes? Tal vez esta noche, antes de acostarme.

Al final dedico esa media hora a escuchar mi CD de grandes éxitos de Blondie. Escucho "Heart of glass" y, por primera vez en toda la mañana, sonrío, disfruto, y no siento ningún tipo de prisa por terminar, ni ganas de hacer otra cosa, ni de presión. Sólo sonrío y disfruto.





Aquel verano de 1981 sonreía y disfrutaba así de la música cada día...y con una cantidad casi infinitamente menor de música a mi disposición. ¿Por qué ahora no? ¿Puede la generación de la cinta AGFA, la mía, relacionarse con la música de la misma forma que lo hace la generación del I-Pod? ¿Es un error intentar hacerlo así, o nos perdemos algo si lo hacemos a nuestra manera? ¿Disfrutamos igual de la música? Es más, ¿alguien disfruta hoy de la música?

Un saludo a todos, y mi admiración hacia los que han sido capaces de leer hasta aquí. Mi admiración también, en este caso acompañada de una buena dosis de envidia, hacia aquellos que no se sienten en absoluto identificados con lo que acabo de contar y además les parece una marcianada. Os envidio, de verdad.

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