lunes, 10 de diciembre de 2007

Phil Seymour: buscando (y encontrando) la canción pop perfecta

Hola.

Realmente, no puede decirse que Phil Seymour tuviese demasiada suerte durante su vida. La verdad es que, desde aquella tarde de hace 40 años en la que conoció a Dwight Twilley a la salida de un cine de Tulsa(USA), tras ver "A hard day's night", puede decirse que tuvo más infortunios que otra cosa.

El amor por el pop unió a los dos chavales, que acabaron formando la Dwight Twilley Band y consiguiendo un cierto éxito con la canción "I'm on fire", allá por 1975. Espoleados por el éxito se dispusieron a repetir con otra canción llamada "Shark" y su correspondiente LP. Sin embargo, una inocente coincidencia (el triunfo de la película "Tiburón" por aquellos días) y una desafortunada decisión de su compañía discográfica, Shelter Records, que temía que la canción fuera considerada oportunista, les dejó durante un tiempo fuera de los focos. Cuando por fin se pudo lanzar su segundo disco, ya había ídolos juveniles más "cool" (como los Ramones, por ejemplo) ocupando el corazón de los adolescentes norteamericanos. Ante la escasa repercusión de sus trabajos posteriores, Phil Seymour abandonó la banda.



DWIGHT TWILLEY - I'm on fire

Durante un tiempo Seymour estuvo tocando la batería con los 20/20, colegas y también residentes en Tulsa. Mientras tanto, mandó varias demos a diversas compañías de discos con escasa fortuna hasta que, en 1980, firmó por Boardwalk. Allí grabó, pocos meses después, su debut en solitario: "Phil Seymour". Entonces, por primera y última vez en su vida, le tocó la varita de la fortuna. O tal vez debiera decir que se le aparecieron todas las musas de golpe, porque el caso es que el chaval se desmelenó con dos enormes canciones pop cuyo fulgor va más allá del disco y de la carrera de Seymour, quedando como referentes del powerpop norteamericano de finales de los 70 y principios de los 80, esa especie de revival del pop pre-psicodelia que protagonizaron grupos como The Romantics, The Cars o The Knack, o incluso Blondie, entre otros. La primera de las canciones es "Baby it's you", y no tiene nada que ver con el clásico de Bacharach/David, salvo en su regusto un tanto sesentero. Lástima que no haya vídeo.

La segunda canción es la que me tiene sorbida la atención toda esta semana, y la que me ha llevado a buscar información y me ha animado a escribir el post: se trata de la enorme "Precious to me". MusicMike os lo explicará mejor que yo.



PHIL SEYMOUR - Precious to me

A partir de entonces, el desastre: enganchado a las drogas y el alcohol, un segundo disco que no tiene el éxito esperado, una carrera interrumpida por el fallecimiento del director de su sello discográfico y la posterior venta del mismo, y un cáncer que se le detecta hacia mediados de los 80, y que finalmente acaba con su vida en 1993. Suerte que nos dejó esta canción inmortal.

Buenas tardes.
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