viernes, 21 de diciembre de 2007

Los mejores discos de 2007: (21-25)

Hola.

Como todo blog musical que se precie, he pensado que el mío también debería tener su lista de los mejores discos y canciones del año que termina. Ya sé que a estas alturas estarán ya todos ustedes un pelín hartos de listas y sobre todo de listos, y que a pocos les puede interesar saber cuáles son mis favoritos del año, pero sentía un poco de pena cuando me imaginaba a todos los bloggers del mundo terminando de confeccionar sus listas, y yo escribiendo, por decir algo, del debut de los Pretenders. Es algo así como cuando vas a la discoteca y todo el mundo baila menos tú. Así que he pensado: bailemos.


25 The Aliens Astronomy for dogs

Este debut de The Aliens es un disco rarrrro, rarroooo, pero tiene su cosa. A mí me costó apreciarlo, pero al final se ha hecho un huequecito en mi lista. Tal vez lo que más choque es su variedad de estilos: tan pronto te encuentras una canción pop propia de unos Beatles primerizos ("Tomorrow") como una muestra de garaje psicodélico ("Setting sun") como propuestas cercana al funky desquiciado ("Robot man")...no sé, de todo como en botica. Tal dispersión puede ser buena o mala, depende de si se busca la comodidad de lo conocido o que le estimulen a uno la capacidad de sorpresa. Yo me quedo a medias, por eso está en la lista (que ya es) pero en última posición.






THE ALIENS - Setting sun





24 The National Boxer

Otro disco que me ha costado llegar a apreciar. Principalmente me resultaba algo repelente la voz del cantante, y eso que a mí me gustan las voces raras. Pero esa mezcla entre Tom Waits (por la profundidad) y Tindersticks o cualquier otro grupo de su camada (por cantar sin ganas) se me atragantaba un poco. Salvando esa dificultad uno encuentra buenas canciones como "Fake empire", la que abre el disco, o "Mistaken for strangers", la segunda, un probable "hit" en boca de los Arcade Fire. El resto no están mal, a poco que uno les haga algo de caso. No, como música de fondo mientras haces otra cosa no funciona. En el coche tampoco, a pesar de tratarse de composiciones robustas, con bajos bastante potentes, con algunos arreglos bien colocados y una cierta epicidad en algunos momentos (más convincentes que cuando se ponen tiernos, como en "Green gloves". No sé, tal vez sea uno de esos discos de auriculares, estufita y noche cerrada. Y también, aunque a mí no me gusta la expresión, de varias escuchas.






THE NATIONAL - Mistaken for strangers





23 Rufus Wainwright Release the stars

A Rufus Wainwright la verdad es que nunca le hecho mucho caso. Esa pose tan afectada siempre me ha rechinado, salvo en mis héroes setenteros como Elton John o Freddie Mercury. Ese cruce entre aspirante al Rat Pack y reinona glam (ese "Between my legs"), tampoco me cuadra. Pero cuando uno escucha una canción y le hace clic...y luego escucha otra...y al final escucha todo el disco...bueno, hay que claudicar y aceptar que este Rufus es lo más cercano a una estrella, en su concepción clásica, que hay ahora mismo en el mundo de la música. Canciones de desgarro y desarraigo, de amor y odio, baladones solemnes...todo ello con Berlín de fondo. Saca partido de su voz, construyendo una especie de macedonia con trocitos de pop, de ópera, de cabaret, de music-hall, de viejas canciones de los 50, y con todo ello construye un disco agradable de escuchar, no podría expresarlo de otra manera. Me pido Cabaret II con Rufus de protagonista.






RUFUS WAINWRIGHT - Going to a town





22 Matthew Sawyer & The Ghosts Blue birds blood

Bueno, este es otro disco candidato a no gustarme, pero que me gusta. Lo de candidato a no gustarme viene de mi aversión al lo-fi, pero es que este "Blue birds blood" es especial. Empieza con una canción, "Penny falls", que tiene todos los números para hacerme desistir de escuchar el resto. Pero aguanté los primeros segundos, y lo que al principio me pareció la típica canción lo-fi grabada en la habitación con una guitarra de segunda mano y con una voz brutalmente desafinada de repente se paró todo, la voz se volvió frágil, sonaron de fondo unos coros angelicales, y me entraron ganas de adoptar al tal Matthew Sawyer. Así que decidí darle una oportunidad al resto del disco, encontrándome con una sorprendente "Heartbreaker" (los Super Furry Animals o los Flaming Lips en una noche loca), con la preciosa y preciocista "Looking right back at me", y, sobre todo, con la desarmante sencillez de "Don't want to hang around". A partir de ahí, la extraña voz de este señor se te ha quedado ya en la cabeza y ya te da lo mismo que el resto de canciones rebajen un poco el nivel.






MATTHEW SAWYER & THE GHOSTS - Don't want to hang around





21 David Vandervelde The moonstation house band

David Vandervelde me tiene despistado: no sé si es el nuevo Marc Bolan, un simple imitador revivalista y espabilado, un aspirante a Bowie o si se quedará en Gary Glitter. Pero está claro que se trata de un cantante atípico, y de un disco atípico. Ya he mencionado a Bolan, pero es que no se puede definir de otra manera. Pop con brillantina, pelo largo, lentejuelas, mallas...Pero, ojo, aunque la voz echará para atrás a todos aquellos que no sientan nada de añoranza por aquellos discos y aquella época, tampoco se trata de un disco de consumo sólo para nostálgicos. O tal vez sí, pero eso deberá decidirlo el tiempo. De momento "Nothin' no" y "Jacket" tienen pinta de clásicos "retro".






DAVID VANDERVELDE - Jacket




Venga, a ver si mañana cuelgo los discos del 16 al 20. Buenas noches.


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