sábado, 15 de diciembre de 2007

Ike Turner (1931-2007)

Hola.

Si alguna vez se escribiera una historia de la música rock, debería ocupar miles de grandes y pesados tomos. Sin embargo, la historia oficial se concentra en unos cuantos centenares de páginas. Es por ello que hay que recurrir en multitud de ocasiones a los tópicos, los lugares comunes, a leyendas urbanas o rurales y al "todo el mundo sabe que".

Esta semana falleció Izear Luster Turner, conocido en el mundo de la música por el nombre de Ike Turner. Hagan ustedes una prueba, si por desgracia tienen que ir esta semana al dentista: mencionen ustedes el nombre, así como quien no quiere la cosa (antes de que le inyecten la anestesia, claro, después no se les va a entender nada). Seguro que 9 de cada 10 dentistas consultados le recomendarán que masque chicle sin azúcar XXXXX, que se lave los dientes con XXXXX Flúor, y le dirán que Ike Turner era ese capullo maltratador que pegaba a su mujer Tina Turner, y que se aprovechaba de que ella era una gran estrella para darse la gran vidorra, ya que ella era la que realmente tenía talento y Ike era un simple soplagaitas vividor borracho y chulo.

Y es que la cultura popular está hecha de retales, anécdotas y notas a pie de página, y en ese sentido la famosa película de Tina Turner hizo un gran trabajo. Sin negar el grado de capullismo de Ike Turner, creo que merecería ser recordado por algo más que por ser un maltratador y un aprovechado, que seguramente también lo era.

Como tantos jóvenes negros de la época, trabó contacto con la música a través de su padre, pastor baptista. Aprendió rápidamente y consiguió acompañar a algunos reputados bluesmen a una tempranísima edad. Además su trabajo en una emisora local le permitió conocer a grandes artistas, como el mismísimo B.B.King. Llegada la hora de volar en solitario, se encontró con el mismo problema de siempre: ser negro le cerraba algunas puertas; mejor dicho, siempre le dejaba abiertas las mismas. Entre eso, y que el malvado Ike ya era un avispado negociante, grabó diversos singles con diversos nombres para diversas compañías, a ver si de tanto disparar al aire acertaba algún tiro.

Sun Records, mientras tanto, era un pequeño sello sureño comandado por Sam Philips, enamorado del R&B, cuya aspiración era grabar música negra que pudiera gustar y ser comprada por clientes blancos. Allí grababan Howlin' Wolf, B.B.King, Roscoe Gordon o Rufus Thomas, entre otros. Pero un día llegó un chavalín de 21 años llamado Jackie Brenston, con su banda los Delta Cats. En realidad, Jackie Brenston era el cantante, y todo el peso musical de las canciones y las actuaciones descansaban sobre un espigando y guaperas Ike Turner, creador y líder de la banda, que en realidad se llamaba The Rhythm Kings.

El 5 de marzo de 1951 Jackie Brenston and the Delta Cats grabaron una canción llamada "Rocket 88", llena de R&B pero acelerado, con un piano desquiciado, distorsionado, nuevo, sudoroso, orgulloso y no victimista, con nueva temática. Ese día, Sam Philips y todos los capos del Sun Studio se dieron cuenta de que tenían algo nuevo entre las manos. Pero los chavales eran negros, y estaban condenados a no salir de las listas de R&B. Todas las energías de Sun Records se reconcentraron, desde entonces, en buscar músicos y cantantes blancos que pudieran repetir algo así. Los encontrarían, y entonces empezaría la historia oficial del rock.




JACKIE BRENSTON AND THE DELTA CATS - Rocket 88



Ike Turner no quería pasar a la historia, si es que lo hacía, por una canción que ni siquiera podía defender con su propio nombre, así que, a imagen y semejanza de las big band blancas, se montó su caravana del R&B y se dispuso a recorrer los Estados del Sur. En 1956 entró en la banda una corista llamada Anna Mae Bullock, que rápidamente llamó la atención de Ike, a pesar de estar casado. El ascenso de Anna Mae fue fulgurante, y poco después era la cantante principal, y un poco más adelante incluso consiguió que la banda cambiara de nombre y pasara a llamarse "Ike and Tina Turner Revue", con el acompañamiento vocal de otro minigrupo mítico: las Ikettes.

Bueno, el resto de la historia ya la saben ustedes. Broncas, éxitos, genialidades, dependencias, me caso/no me caso, procesos judiciales, cárcel...y canciones míticas como la siempre recurrente pero siempre maravillosa "River deep, mountain high", o la impresionante "Nutbush City Limits".




IKE & TINA TURNER - Nutbush City limits


Lo que tal vez no sepan (seguro que sí, ustedes son gente muy enterada) es que, poco antes de morir, Ike Turner ganó otro Grammy al mejor álbum de blues tradicional. Carne de "Aquí hay tomate", si la gente de ese triste programa supiera quién era, Izear L. Turner se merece ser recordado, en mi opinión, por algo más que por su agitada y rechazable vida personal, con la que en absoluto simpatizo ni estoy de acuerdo, que quede claro. Pero estamos en un blog de música, así que dejemos los juicios personales para otros.

Buenos días.
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