sábado, 1 de diciembre de 2007

Hacerse viejo (o mayor, perdón...)

Hola.

El jueves pasado intenté escribir algo, pero sufrí el síndrome del formulario en blanco, así que lo dejé para mejor ocasión. Siempre he pensado que cuando uno no tiene ganas de escribir es mejor no hacerlo, aunque yo mismo a veces no me haya aplicado el cuento.

Luego por la tarde me acerqué al colegio de mi hijo para recogerlo y llegué un poco antes de lo habitual, así que me senté en un banco del parque a esperar. En un momento pasaron por delante de mí no menos de 5 ancianos, todos caminando pesadamente, muchos de ellos apoyados en bastones o en apoyabrazos de esos modernos que hay ahora con 4 patas. Uno ya tiene una edad, y ante la presencia de la vejez siempre le asaltan pensamientos tristes. El problema de los 40 y pico años es que ya puedes mirar hacia adelante o hacia atrás: siempre sales perdiendo. Tienes que elegir entre la nostalgia del pasado o el temor al porvenir.

Tengo una cosa en común con Homer Simpson: cuanto intento pensar en algo durante un rato largo, siempre acaba por aparecer la misma imagen en mi cabeza. En el caso de Homer es una jarra de cerveza; en el mío, una canción. Por ello, mientras veía pasear a aquellos ancianos me acordé de la canción de The Who, "My generation", de la forma en que cantaban aquello de "prefiero morir antes de hacerme viejo". ¿Seguirán pensando lo mismo? ¿Hubieran sido más consecuentes con sus ideas de haberse suicidado o muerto de sobredosis? ¿Qué estarían haciendo hoy Jimi Hendrix, Jim Morrison o Janis Joplin? Y lo que es más importante, ¿qué estaré haciendo yo dentro de 20 ó 30 años? ¿Prefiero morir antes que llegar a viejo? Supongo que todo depende del tipo de vejez que me espere, y como eso es algo que no puedo conocer de antemano, pues tendremos que apechugar con lo que venga. Mientras tanto, uno piensa que lo que debe hacer es disfrutar de la vida, de la familia, de los amigos... Ay, los amigos... Cuanta envidia me dan esos vídeos caseros en youtube con grupos de colegas pasándolo en grande y cantando esas canciones de amistad...como por ejemplo una que no me gusta nada pero cuyo título me produce escalofríos: "Nights I can't remember, friends I'll never forget"...qué lejos queda ya todo aquello...

Me gustaría afrontar la mediana edad con el espíritu de Frank Sinatra en los 60...con esas canciones inmortales..."September of my years", "Last night, when we were young", "It was a very good year"...también me gustaría mirar al pasado con nostalgia pero con la serenidad de quien ha sido feliz, aunque sepa que esa época no volverá..."Summer of 69"..."Glory days"...me gustaría...pero no sé si puedo...





Dicen los filósofos clásicos que nada es eterno excepto el cambio...que todo fluye...que todo debe pasar...All things must pass, qué gran disco del tantas veces obviado George Harrison...La primera canción que yo recuerdo haber escuchado del bueno de George es aquella que le dedicó a su amigo John Lennon con motivo de su fallecimiento, del que dentro de pocos días se cumplirán 27 años ya...tantos años...todos aquellos años...




GEORGE HARRISON - All those years ago



Una conversación que pude escuchar ayer entre dos jóvenes, justo a mi lado, se desarrollaba acerca de los supuestos problemas que las personas mayores tienen para adaptarse a las nuevas tecnologías. No les falta razón, pero el caso es que pude captar que, por lo visto, las personas son muy mayores ya a los 40. Me asaltó esa desazón de cuando a uno le tratan por primera vez de usted... Pero bueno, incluso con toda la nostalgia que acumulo a mis espaldas estos meses creo que esperaré por lo menos a cumplir los 50 para cantar aquello de


Those were the days, my friend
We thought they'd never end
We'd sing and dance forever and a day
We'd live the life we'd choose
We'd fight and never lose
For we were young and sure to have our way





Buenas tardes.
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