domingo, 11 de noviembre de 2007

Los años del bubblegum (y II )

Hola.

Buenos días. De vuelta a mi insomnio domingo-mañanero, me decido a escribir la segunda parte de la entrada referente al bubblegum.

El día anterior nos quedamos con la historia de Buddah Records, y la pareja Kasenetz/Katz, todos ellos bastiones fundamentales de la música de mascar y tirar. No obstante, el grupo más famoso del bubblegum, y el más representativo de todo lo que rodeaba al estilo, no salió directamente de Buddah Records.

En plena eclosión de los grupos punteros del sello, la música bubblegum atrajo a dos elementos importantísimos en la música de los 60: Don Kirshner y Jeff Barry. Kirshner ya había hecho una aproximación al subgénero con la creación de los Monkees, ese grupo del que, de haber sido creado en el siglo XXI, todos estaríamos abominando por tratarse de un artificio prefabricado. Ya dije el otro día que no hay nada nuevo bajo el Sol, ¿o creen ustedes que lo de Operación Triunfo es nuevo?

Supongo que conocen ustedes la historia de los Monkees, ese lanzamiento multimedia local que terminó siendo un éxito internacional. Pues Kirchner fue uno de los responsables de dicho éxito. Es por eso que se le requirió para repetir jugada con otro grupo: los Archies. Se creó una serie de TV con un grupo de chicos y chicas, con perro incluido, que cantaban y tocaban en una banda de garaje, al tiempo que vivían emocionantes aventuras, casi como la cuadrilla de Scooby-Doo (nombre que, por cierto, se inspiró en el de una chica que aparecía en una de las canciones de los Archies, "Feelin' so good".


Ba ba ba ba .....
Lookie over there
Sunshine in her hair
That's my girl
Her name is Skooby Doo


A Kirshner, apodado "el hombre de la oreja de oro" por su facilidad para detectar y crear éxitos, no le dieron mucho tiempo para preparar las canciones para la serie, así que recurrió a sus amigos del Brill Building, esa factoría de éxitos sesenteros que siempre aparece en mis posts a falta de dedicarle uno propio. Allí estaba gente como Ellie Greenwich, Jeff Barry, Neil Diamond, Carole King, etc. Kirchner requirió los servicios de Barry y Greenwich, una de las parejas de moda en el entramado musical de la época, y consiguieron crear algunas canciones para poder empezar la serie a tiempo. Para cantarlas buscaron una serie de músicos de estudio liderados por la voz de Ron Dante, otro conocido cantante de sesión y de jingles publicitarios.

Algo más adelante se unió al equipo el compositor y también cantante Andy Kim. Entre Jeff Barry y Andy Kim parieron una canción genial, emblema de todo un movimiento. Teniendo en cuenta que una de las características casi universales del género bubblegum era que las canciones eran extremadamente dulzonas, y sabiendo muchas de ellas en su título tenían 2 palabras repetidas o muy parecidas (al estilo "Louie Louie": "Woolly Bully", "Chewy chewy", "Yummy yummy yummy"...) pues la nueva canción casi no podía llamarse de otra manera. Sí, se trataba de "Sugar, sugar".



THE ARCHIES - Sugar, sugar

Por cierto, la vendedora de golosinas, que habrán visto ustedes que no pertenece al grupo, se llamaba Sabrina y era bruja. Su personaje alcanzó tanto éxito como los propios miembros del grupo, y acabo mereciendo serie propia ("Sabrina, la bruja adolescente", primero en dibujos, después con personajes reales), incluso resistiendo su fama hasta nuestros días casi más que los propios Archies.

El caso es que el éxito de la canción y de la serie fueron impresionantes, prácticamente superando el fenómeno Monkees. Sin embargo, en este caso no se creó un grupo para el directo, ni se transcendió más allá del fenómeno televisivo, que no fue poca cosa. Otras compañías intentaron repetir jugada y acierto con grupos como "The Banana Splits", "Josie and the Pussycats", "The Sugar Bears", "The Wombles"... todos ellos grupos de dibujos animados.

Pero el siguiente paso, visto el éxito de este tipo de música entre los más adolescentes (casi niños), era crear grupos pensados directamente para los niños. Y a ser posible con niños, o al menos un niño al frente. Ahí estuvo el caldo de cultivo para la subida hacia el estrellato de los Jackson 5, hasta entonces un grupo vulgarillo y que aprovechó el tirón de la música bubblegum para poner como inesperado frontman al candoroso Michael Jackson, con 9 añitos escasos. Está claro que fue todo un éxito, y MJ se ganó sobradamente el puesto.



THE JACKSON 5 - I want you back

A principios de los 70, con el éxito de los Jackson 5, hubo un pequeño "boom" de este tipo de grupos familiares que hacían música bubblegum, casi todos ellos blancos. Uno de los más exitosos fueron The Osmonds. El grupo, formado por miembros de una misma familia, como los Jackson 5, llevaban años tocando en Disneylandia y haciendo algún que otro show en la TV. Aprovechando, al menos eso pienso yo, el éxito de MJ con sus hermanos, "ficharon" al pequeñín de la familia, "Little Jimmy" Osmond, y lo pusieron a cantar. Su mayor éxito fue "One bad apple", una canción en la que no se molestaban en absoluto en ocultar quiénes eran su mayor referencia en aquellos momentos.



THE OSMONDS - One bad apple

El boom de los grupos juveniles de principios de los 70 provocó que The Cowsills, que habían tenido cierto éxito a mediados de los 60, volvieran a la palestra. El grupo estaba formado por una señora y sus hijos, y llegaron a aparecer en el programa de Johnny Cash. En esta segunda época revivieron sus éxitos hasta el punto de llegar a realizarse una serie de TV basada en su vida: "The Partridge Family". Los propios Cowsills fueron invitados a interpretarse a sí mismo, pero declinaron la oferta. Su negativa obligó a buscar actores y cantantes que pudieran sustituirles, aunque finalmente pudo llevarse a cabo la idea. La serie tuvo mucho éxito, y llegó a emitirse en varios países, entre ellos en España. Los más viejos (yo soy uno de ellos) tal vez la recuerden: aquí se llamó "Mamá y sus increíbles hijos", y desató una fiebre quinceañera sin precedentes por el hijo adolescente de la familia, interpretado por uno de los ídolos juveniles de los 70, pero de los que pocos se acordarán hoy, llamado David Cassidy. Eso sí, los críos nos enamoramos con locura de su hermana, Susan Dey. Después, ya en los 80, nos volvimos a enamorar de ella a través de su interpretación protagonista de Grace en "La Ley de Los Angeles".



THE PARTRIDGE FAMILY - Together (Having a ball!)


Y, en esos años, abundaron las imitaciones de las imitaciones. Como la DeFranco Family (featuring Tony DeFranco).



DEFRANCO FAMILY - Heartbeat (it's a love beat)


El bubblegum decayó al mismo ritmo que sus grupos y sus fans iban haciéndose mayores. Después se reciclaría convertido en pop, power-pop, o incluso punk-pop. Sí, no es cachondeo, ¿acaso soy el único que detecta bastante influencia del bubblegum en los Ramones? Jeje, vale, es posible que sea el único.

El último grupo que podríamos calificar de bubblegum, el último coletazo antes de que la ballena punk arrasara con todo, fueron los Bay City Rollers. Eran escoceses, y practicaban un pop muy vitalista y colorista, menos potente que el de grupos como Badfinger o Big Star. Sin embargo tuvieron su momento de gloria, allá por 1975, con canciones como "Give a little love" o, sobre todo, "Bye bye baby".



BAY CITY ROLLERS - Bye bye baby

A partir de mediados de los 70 llegó el sonido discoteca, después el punk, después el post-punk, el tecno...y la gente pareció olvidarse de todos aquellos héroes adolescentes que, sólo unos años antes, les hicieron disfrutar en sus años más felices. Cuando la música era sólo para disfrutar, divertirse y que pase el siguiente. Euforia y hedonismo adolescente. Mascar, extraer todo el jugo, y escupir. Música de chicle.

Buenos días.
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