miércoles, 12 de septiembre de 2007

Mis discos de 1972: top 5

Hola.

Hola. Termina con este mensaje la serie de mejores discos de 1972. Gracias a los que habéis estado siguiendo la serie, y especialmente a los que habéis ido dejando comentarios. Desde aquí un saludo a David, Fernando y Opuesto.

Bueno, pues llegamos al top-5. Ninguna sorpresa, me imagino, para los que conozcan mis gustos. Bueno, tal vez sí hay una pequeña sorpresa en el puesto 5.

05. Deep Purple. Made in Japan.

Veamos qué tenemos aquí. Un disco de hard rock o heavy metal, como quieran ustedes llamarlo. En directo. Doble. Con canciones largas o larguísimas. O sea, tiene todas las papeletas para no gustarme. ¿Por qué me gusta? ¿Por qué me gusta tanto? No sabría explicarlo. Como ocurre tantas veces, este disco estuvo en el lugar y momento oportuno: lugar, el balcón de un apartamento frente a la playa; el momento, verano de hará unos...no sé...10 años más o menos. Un servidor no era papá todavía, tampoco era funcionario, tenía escasos días de vacaciones, y unas enormes ganas de disfrutarlas. En ese contexto, la chirriante voz de Ian Gillan, la enorme guitarra de Blackmore, los teclados de Lord, el bajo machacón de Glover y la infernal batería de Paice contribuyeron con éxito a la inmortalización de aquellos escasos momentos de gloria. Indispensable si te gusta el hard rock; si no te gusta, es posible que acabe resultando cargante. No es mi caso, como puede comprenderse. Ni tampoco el del crítico de Kerrang que dijo al respecto "hay momentos en la historia musical que resultan irrepetibles". Aquellas noches de agosto de 1972, qué duda cabe, están entre esos momentos.


Deep Purple - Black night

04. Neil Young. Harvest.

Jeje, seguro que algunos estaban ya sufriendo por no ver al amigo Neil en la lista. Evidentemente, su puesto debía estar aquí, entre los 5 primeros. Este "Harvest" es un disco tan maravilloso que es difícil explicarlo con palabras, hay que sentirlo. La voz de Neil Young atrapa de una forma inexplicable, como también es inenarrable la manera que tienen unos cuantos rasgueos de una guitarra acústica o eléctrica para dejar al oyente con los cinco sentidos puestos en lo que está escuchando. Sí, este es uno de esos discos que sería un desperdicio ponerlo como música de fondo mientras se hace otra cosa. Mejor todavía si se entienden (o se van leyendo) las letras, de esa forma se entra en un universo paralelo habitado por las obsesiones, filias y fobias de este gran maestro del coun...qué digo...¡¡Gran Maestro de la Música!! Podría dejar aquí cualquier canción del disco, pero me gustaría que a ustedes se les erizara el vello y sintieran un escalofrío en la espina dorsal como me pasa a mí cuando escucho los primeros acordes de guitarra y, sobre todo, cuando llegan a mis oídos los primeros lamentos de la armónica al iniciar el disco con este "Out in the weekend".


NEIL YOUNG - Out in the weekend


03. Lou Reed. Transformer.

Es significativo que en allmusic empiecen la reseña de este disco con las palabras "David Bowie". En realidad, Bowie tiene gran parte de culpa del éxito de este disco; digamos que supo transportar a Reed a su territorio, pero sin convertirlo en una caricatura o copia suya, lo que hubiera sido, sin duda, un tremendo error. La magia de este disco está en que la mano de Bowie se nota, pero también la de Reed, y bastante. Además no se trata de un disco de glam, aunque muchos lo crean (y lo parezca por la portada), al menos no al estilo de T.Rex o Gary Glitter. Sería más bien un disco de rock and roll con el toque Bowie, igual que sucede con Mott The Hoople. Pero añádase también el toque Reed: esas inmensas "Vicious", "Perfect day", la eterna y demasiado expuesta "Walk on the wild side" y, sobre todas, "Satellite of love". Esta última, compuesta por Reed en sus tiempos con Velvet Underground, tuvo que esperar hasta que Bowie le encontrara ese punto magistral e inquietante para atraparnos a todos en sus redes. Bellos e intrigantes esos coros casi infantiles, que uno jamás hubiera imaginado en un disco de Lou Reed pero que ahora es imposible desligarlos de esta canción...Vean esta versión, bastante diferente a la original, que se marcó el amigo en la TV francesa.

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LOU REED - Satellite of love (live)


02. The Rolling Stones. Exile on Main Street.

Vaya, otro disco largo. Al final tendré que tragarme mis palabras en contra de los discos dobles. Como "Manassas", este "Exile on Main Street" es otro "White Album". Los Stones tocan todos los estilos que les gustan, y lo hacen de una manera magistral, haciéndolos suyos. Tal vez estuvieran en su mejor momento, y se nota mucho. El pero que tiene este disco, el que siempre ha tenido, es que le falta ese temazo inmortal y/o bailable que había siempre en sus discos anteriores ("Sympathy for the devil", "Brown sugar", "Gimme shelter", "Street fighting man", "Let's spend the night together"...) Pero se trata sólo de una cuestión de la industria musical y de la memoria colectiva, porque uno puede disfrutar en la misma medida de canciones como "Rocks off", "Rip this joint", "Sweet Virginia" o la gran "Tumbling dice". Es un disco de blues y rock and roll, no de rock de estadio. Por resumir de alguna manera: si tu canción favorita de "Sticky Fingers" está en la cara B, entonces este "Exile on Main Street" es tu disco definitivo de los Stones. En caso contrario, corre a ponerte el "Forty Licks". Recomiendo esperar a que el siguiente vídeo se cargue íntegro para verlo sin cortes ni esperas. Vale la pena.


Rolling Stones - Tumbling dice

01. David Bowie. The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

Vaaaleeee...ya sé que no soy demasiado original. ¿Decepcionados los que han llegado hasta aquí? No creo, me imagino que era de esperar que este disco apareciese tarde o temprano, y si no lo había hecho hasta ahora...Además, estamos hablando de uno de los mejores discos de la historia, yo diría que casi sin discusión. Y es que Bowie estaba en estado de gracia, por mucho que le podamos achacar un exceso de teatralidad, pero...de eso va el rock, ¿no?. En 1972 había demasiados dinosaurios en tan poco espacio, y hacía falta un meteorito que, si bien no causara la extinción total, al menos ayudara a la evolución de las especies. Hacía falta un personaje, una figura estelar, y Bowie supo crearla, supo crearse a sí mismo. Empezando por sus declaraciones sobre su bisexualidad, siguiendo con toda la parafernalia conceptual que rodeó a este disco, y culminando con sus extravagantes e inmortales actuaciones vestido con la piel de Ziggy, el alienígena andrógino. Ya, para un chavalín de hoy puede parecer ridículo...pero, repito, ya no estamos en el siglo XXI, hemos inventado una máquina del tiempo y viajamos a 1972 para escuchar y sobre todo ver en directo a Mr.PolvoDeEstrellas cantando "Ziggy Stardust", "Five years", "Moonage Daydream", "Rock and roll suicide", "Suffragette City"...buff....poca broma, eh...


DAVID BOWIE - Moonage daydream

Gracias a todos los que me han acompañado hasta aquí. Espero que hayan disfrutado, al menos, como yo lo he hecho.

Buenas tardes.
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