viernes, 6 de julio de 2007

Mejor disco de 1971: "Who's next"

Bueno, ya veis que he sido bueno y he desvelado el misterio en el título. No me gusta haceros sufrir demasiado.



¿Qué tiene este disco para ser mi favorito de 1971, un año con tantos y tan buenos trabajos? Pues, básicamente, su potencia. Es el disco más potente que he escuchado jamás. Y no hablo de volumen alto, ni de ruido, ni del bajo ni de la batería: se trata de pura potencia. Todo en este disco rezuma potencia y dinamismo. Es el disco con el que cualquier banda rockera con hambre musical hubiera firmado debutar en los 60, pero con el valor añadido del talento de Townsend, el sentido rítmico de Entwistle, la fuerza sobrehumana de Moon (extrañamente contenido, más bien disciplinado, lo que redunda en un mejor resultado final) y la voz de Daltrey que suena mejor que nunca, más los recursos de principios de los 70, más toda la experiencia acumulada por la banda a lo largo de los años anteriores.

Es sabido que el disco es el resultado de la desintegración y reatomización del proyecto "Lifehouse", abandonado por Townsend por demasiado ambicioso. Quién mucho abarca poco aprieta. La procedencia desigual de las canciones hacen que sea difícil encontrar un hilo conductor a través de todas ellas, pero a mí me resulta totalmente innecesario. Lo que perdimos como ópera rock lo ganamos con un excelente set de canciones jamás igualadas por el grupo, ni antes ni después. En todo caso, de buscar un denominador común podríamos encontrarlo en el uso de sintetizadores, programaciones, pianos y teclados varios, lo que resulta una sorprendente novedad, sobre todo en el caso de las canciones que descansan sobre una base sintética, como "Baba O'Riley", el caso más emblemático. Cuentan que la secuencia con la que empieza la canción, y que se va repitiendo a lo largo de toda ella, está generada aleatoriamente a partir de información numérica basada en datos vitales del gurú Meher Baba. En cualquier caso, un gran hallazgo. A mi mujer le encanta la canción desde que sale en CSI, jeje. Lo mismo puede decirse (tanto la parte del sintetizador como la que afecta a mi mujer y al CSI) de "Won't get fooled again", posiblemente una de las canciones que cerraron definitivamente la época del buenrollismo "hippie" ("take a bow for the new revolution..pick up my guitar and play, just like yesterday, then I'll get on my knees and pray...¡We don't get fooled again!").



THE WHO - Baba O'Riley

Pero hay más, desde luego...y no sólo "Behind blue eyes", una enorme balada con epicentro rockero...su "Stairway to heaven", su "Bohemian Rhapsody"...vaya pedazo de canción. El grito, que empieza siendo susurro, del "malo" de la película, la angustia del perdedor, del que se ve obligado a sucumbir bajo la presión de las tentaciones... Todo lo contrario que en "Bargain", la historia del bueno, de alguien que se libera de lo terrenal...otro pedazo de canción, con ese regusto sesentero que le da la voz ligeramente rebajada de Daltrey, ese toque folk-rock...y ese final raro, motivado seguramente por esa serie de codas que aparecen a lo largo del disco, y que deberían estar uniendo las canciones, denotando ese origen común de algunas de ellas.


THE WHO - Behind blue eyes

"Love ain't for keeping", "The song is over" y "My wife" son más tranquilitas, dentro de lo que cabe; la primera de ellas deja un regusto, otra vez, a algo parecido al country-rock. Aunque no nos olvidemos: hablamos de los Who. Por muchos sintetizadores que usen, por mucho que se contenga Moon, por muy folkies que quieran parecer, son una de las mejores bandas de rock de la historia. Y en este disco dan un puñetazo sobre la mesa. A ver ahora quién lo niega.

Las otras canciones, consideradas menores, podrían haber sido singles para cualquier otro grupo de rock de la época. Con eso está todo dicho.

Y la portada, genial. Y los extras...mmm...ese "Pure and easy"...


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