miércoles, 25 de julio de 2007

En deuda con los Bee Gees

Hola.

No me gusta ser pesado. Es por eso que, tal vez, hayáis notado que apenas he mencionado por aquí a varios de mis grupos fetiches: Supertramp, ELO, Bee Gees... No es por falta de ganas, pero tampoco quiero espantar a la poca gente que lee estas líneas. Pero para todo hay una primera vez: hoy voy a hablar de los Bee Gees.

Desde hace unos meses estoy suscrito al servicio de noticias de la excelente revista (antes en papel y ahora on-line) Efe-Eme. Periódicamente me llegan mensajes con links a noticias que, muchas veces, no son demasiado interesantes. Lo mejor de la revista con los reportajes y los blogs...pero no cambiemos de tema. El caso es que el último mensaje que he recibido contenía un link a la siguiente noticia:

Se reedita el Grandes Éxitos de los Bee Gees.


Obviamente se refieren a este disco cuya portada puede verse a la izquierda. El "Greatest Hits", de 1979. La verdad es que me alegro, porque ya iría siendo hora de que se reivindicara a los Hermanos Gibb, que no siempre tuvieron la pinta que mostraban en el vídeo de "Stayin' alive", ni hicieron durante toda su vida música disco, ni cantaron desde la cuna en falsete.

Bueno, me dispongo a leer el comentario del enlace anterior, y lo primero que veo me deja un tanto descolocado. Dice: "En 1977 de los Bee Gees nadie se acordaba". Toma ya. No te acordarías tú, majete, pero no pasa nada porque aquí está el abuelo Fidelón para aclarar dudas.

En 1977, antes de la famosa película sobre la Fiebre del Sábado Noche, los Bee Gees vivían una segunda era dorada. Es cierto que durante la primera mitad de los 70 se quedaron un tanto fuera de juego, con algunos discos ciertamente prescindibles. Sin embargo, en 1974 empezaron a grabar discos de claro sabor norteamericano (grabados en Estados Unidos, de hecho, y con Arif Mardin como productor), con canciones que no tienen mucho que ver con las tiernas baladas de su primera época y sí algo más con la incipiente música disco que empezaba entonces a despuntar. Los ritmos bailables del funk dominaban las listas norteamericanas, y los Bee Gees apuntaron hacia allá sus miras. El disco se grabó en Miami, cuna de bandas como KC & The Sunshine Band (blancos haciendo música negra para bailar, interesante...), y seguramente no fue casualidad que adoptaran ese estilo musical, y tras un semifallido "Mr.Natural" (1974) alcanzaran un sonoro éxito con su "Main Course" (1975), trufadito de pildorazos dance, aunque también de canciones más dulzonas.

En este "Main Course" ya encontramos temazos de esa música que hoy llamaríamos "disco" como "Nights on Broadway", "Fanny (be tender with my love)", un poco menos "Wind of change" y, sobre todas las demás, "Jive talkin'", que les da a los Gibb su segundo número 1 en los Estados Unidos. El tercero no tardaría en llegar: en 1976 editan "Children of the world", que contiene otro mega-éxito discotequero, "You should be dancing".



Vale, el vídeo es de la peli...es que es el más famoso y el mejor que he encontrado...Pero, ojo, la canción es de 1976, como acabo de explicar más arriba. Y "Jive talkin'", de 1975. En realidad, a los Bee Gees se les llamó para pedirles que contribuyeran con algunas canciones a la banda sonora de la famosa "Fiebre del Sábado Noche". El grupo entregó la ensoñadora balada "How deep is your love" junto a las archiconocidas "Stayin' alive" y "Night Fever", completando su aportación con las ya mencionadas "You should be dancing" y "Jive talkin'", Canciones estas últimas que, repito, ya habían sido número 1 en los Estados Unidos en años anteriores. Eso sí, gracias al tremendo éxito de la peli de Travolta, ahora todas esas canciones serían número 1 en casi todo el mundo. En la BSO se incluirían también temas de los propios KC & The Sunshine Band, The Trampps, MFSB, Kool & The Gang o Tavares.

Así que, de entrada, no es cierto que nadie se acordara de los Bee Gees antes de 1977. Sí lo es que ese fue el año de su relanzamiento definitivo como superestrellas mundiales. Que no es lo mismo.

Pero sigo leyendo en Efe-Eme:

"En dos años lograron hacerse los dueños de las pistas de baile y el hueco en la historia de la música pop que sus grandes trabajos de la década anterior no les había proporcionado."

No seamos exagerados. Precisamente a los Bee Gees se les tiene bastante más respeto por lo que hicieron en los 60 que por su etapa disco, que realmente fue bastante corta respecto al resto de su carrera. Pero vale, entiendo lo que quiere decir.

"Precisamente ese periodo, 1977-1979, es el que recoge el disco Greatest."

Tengo el disco delante y cuento no menos de 6 canciones anteriores a 1977.

Ya sé que no tiene más importancia, y que pequeños deslices los cometemos todos, faltaría más. Sólo quiero reivindicar a un grupo que parece, por comentarios como estos y otros que llevo años leyendo y escuchando, que no han hecho otra cosa en su vida que colgarse medallones, cantar en falsete y parir superéxitos discotequeros uno tras otro.

¿Quieren enamorarse de los Bee Gees, pero odian sus falsetes y su pose "pecholobo"? Olvídense del "Greatest" (que a mí me chifla, no se llamen a engaño) y háganse con este disco:



El "otro" Grandes Éxitos de los Bee Gees. De 1969...¡¡¡sorpresa!!! ¿Pero éstos ya existían en 1969? ¿Y además tenían bastantes canciones para un Grandes Éxitos? Pues sí, unas cuantas...



BEE GEES - To love somebody



BEE GEES - Massachussets



BEE GEES - I started a joke / First of May

Y así, un puñado.

Por cierto, les contaré una anécdota bastante reveladora. En 1974 fue Eric Clapton quién convenció a Atlantic para que les diera facilidades a los Bee Gees, entonces de capa caída, para grabar en los Estados Unidos. Seguramente Clapton estaba todavía agradecido por lo que sucedió unos años antes. Cuando Atlantic fichó a los Gibb, su avispado manáger Robert Stigwood casi que obligó a la compañía a aceptar, en el mismo paquete, a un desconocido grupo inglés con un casi desconocido (en Estados Unidos) guitarrista que parecía prometer bastante. El grupo se llamaba Cream, y el guitarrista era, evidentemente, Eric Clapton. Visto desde hoy cualquiera pensaría que debería haber sido al revés, ¿verdad? Pues no, sucedió tal como lo cuento.

Y ya lo dejo, que me pongo pesado cuando hablo de mis queridos Bee Gees.

Buenas tardes/noches.

Publicar un comentario