martes, 21 de julio de 2015

Baralides - Draco (2014)


Como muchos sabréis, colaboro desde hace bastantes años con la web musical Muzikalia. Allí, entre otras secciones, tenemos una llamada 7 Minutos al Día dedicada a hablar de grupos emergentes o poco conocidos, donde intentamos ir dando salida a las muchas propuestas que nos llegan continuamente tanto en formato físico como digital. A principios de este año recibimos un correo de una banda alicantina llamada Baralides, un cuarteto formado por dos chicos (Sergio y Joan) y dos chicas (Beatriz y Noelia). Me gustó mucho lo que escuché, y me encargué de redactar la entrada correspondiente en la sección. Si os interesa, la podéis leer aquí:

http://muzikalia.com/blog_post.php/1925/baralides

Como hago siempre, me puse en contacto con el grupo para comunicarles que habíamos hablado de ellos en 7 Minutos. Además les dije que me había gustado mucho su música, y como agradecimiento me enviaron una copia física de su disco Draco, grabado en 2013 y publicado en 2014. Lo escuché con detenimiento y me ratifiqué: una verdadera maravilla. Al tratarse de un trabajo editado hace ya más de un año no puedo reseñarlo en la sección de discos de Muzikalia ni tampoco en la revista Ruta66 (aunque en esta última sí que se habló del disco), las dos publicaciones con las que colaboro regularmente, pero me apetece poner mi pequeño grano de arena para que esta gran obra de folk, creada apenas a 100 kms de mi casa, no pase desapercibida.



La gran fuerza de Baralides radica, además de en tener un puñado de canciones más que interesantes, en las armonías vocales de la pareja de cantantes femeninas. Al conjuntarse crean una paleta de sonidos cristalinos, de una belleza casi indescriptible, recordándome en ese sentido a dos dúos femeninos que me han dado muchas horas de placer en los últimos años: las inglesas The Unthanks y las suecas First Aid Kit. Con las primeras comparten un sentido del folk muy británico, con olor a campo, a hierba, a tarde de domingo y una exquisita melancolía flotando en el ambiente; con las segundas, un acercamiento al folk americano que se manifiesta en algunos arreglos, en ciertos arranques eléctricos y en una sección rítmica esplendorosa que ayuda a las canciones a desarrollarse y crecer, llevándolas de paseo por el polvoriento sur de los Estados Unidos. Esa combinación de influencias, excelentemente asimiladas y reflejadas en los nueve temas (en inglés la mayoría) que componen el álbum, es lo que hace de Draco una obra atrayente, envolvente, misteriosa y al mismo tiempo tan plácida y llena de matices en su sencillez que es imposible no acabar con una sonrisa en la cara, los ojos entrecerrados y ganas de repetir. Y con la tranquilidad de espíritu que da verse inmerso hasta el tuétano en la belleza de la música natural, templada bajo tardes otoñales.

Un álbum, hecho en España, imprescindible para cualquier amante del folk con una concepción clásica pero abierta a influencias de todos los tiempos. Las referencias más claras y recientes que puedo dar a quien siga la actualidad son las ya mencionadas, The Unthanks y First Aid Kit, y quizás el folk oscuro y eléctrico de Jesse Sykes o el más luminoso y pop de los Fleet Foxes, pero la música de Baralides agradará sin duda tanto a seguidores del folk británico de finales de los 60 y principios de los 70 como a los que gustan del indie-folk actual. Y también a aquellos que piensen, aunque parezca un sacrilegio, que el mejor álbum (o al menos el que más han disfrutado) de Led Zeppelin fue el tercero.


Una auténtica gozada de disco que debería haber estado en boca de todos si hubiese tenido el soporte y la promoción de otras obras mucho menores. Afortunadamente, parece que los alicantinos Baralides no tardarán mucho en deleitarnos con otro disco. Lo espero con ansiedad.

De momento, además de mordernos las uñas, podemos ir escuchando su música en su página de Bandcamp.

https://baralides.bandcamp.com/


martes, 7 de julio de 2015

11 canciones de Roger Hodgson (ex-Supertramp)


A estas horas, más o menos las diez de la noche, Roger Hodgson empezará su actuación en Valencia. Seguro que sabes quién es Roger Hodgson, pero en caso contrario te informo: estuvo en Supertramp desde su formación hasta 1983. No, me quedo corto: Roger Hodgson era la mitad (cualitativamente hablando) de Supertramp desde su formación hasta 1983. Además era mi mitad preferida, aunque yo entonces no lo supiera porque no tenía claro qué canciones componía Roger y cuáles Rick Davies. Lo que sí tenía claro era que, por lo general, me gustaban más los temas con la voz de Roger, siempre más alegre y luminosa. Las de Davies solían tener un punto más grave y coquetear con el jazz, aunque también compuso genialidades como "Goodbye stranger", por citar solo una. Pero en fin, yo era muy fan de Supertramp, no de uno ni del otro. Al fin y al cabo las dos voces, incluso las dos formas de entender una canción, se complementaban de una manera espectacular. No pensaba que se fueran a separar nunca, bendita inocencia de la pubertad, pero lo hicieron. En realidad no se separaron, sino que Roger se fue. Como suele suceder, ni Supertramp ni Roger por separado se acercaron, en mi opinión, a lo que hicieron juntos.

Hoy no podré ver a Roger, a pesar de tenerlo a escasos 50 kms de mi casa, pero tampoco me importa demasiado. Lo que voy a hacer es escuchar su música y escoger mis 11 (no me decidía a dejar una fuera...) temas preferidos compuestos por él, y compartirlos con vosotros.

Aquí la lista completa, y luego si queréis ya los podéis ir escuchando en los vídeos que he colgado.

01 The Logical Song
02 Hide in your shell
03 Give a little bit
04 Breakfast in America
05 Fool's overture
06 Dreamer
07 Lovers in the wind
08 Lord is it mine
09 The more I look
10 Two of us
11 Take the long way home

01 The Logical Song

02 Hide In Your Shell

03 Give A Little Bit

04 Breakfast In America

05 Fool's Overture

06 Dreamer

07 Lovers In The Wind

08 Lord it is mine

09 The more I look

10 Two Of Us

11 Take The Long Way Home

domingo, 5 de julio de 2015

Pumuky - Justicia Poética (2015)


PUMUKY
Justicia Poética (2015)

No suelo hablar de discos actuales en el blog: normalmente tengo otros cauces para ello. Pero en el caso del último álbum de Pumuky siempre había alguien que se me adelantaba en cada medio con el que colaboro. Podría haber hecho lo mismo que con tantos otros discos que acabo por no reseñar, pero en este caso he querido hacer una excepción porque estamos ante el que, hasta la fecha, es mi disco nacional favorito del año. Y lo tenía que contar en algún sitio.

Pumuky es una banda que no ha tenido una trayectoria fácil, con cambios de formación, de ubicación y en parte de estilo también. Formada alrededor de los hermanos Jair y Noé Ramírez, en la actualidad la completan Adán Zeus y Daniel Benavides. Desde 2003 cuando consiguieron ser la mejor maqueta del año para Disco Grande de Radio 3, y desde 2006 cuando salió su primer disco ("Viaje al país de las tormentas"), no han dejado de crecer en cuanto a valoración de la crítica y público, así como en calidad. Sin embargo, por algún extraño motivo, no acaban de dar el salto final, corriendo el riesgo de quedarse como uno de esos nombres respetados por todos, casi "de culto", pero sin llegar a ese éxito comercial masivo que todos ansían. Bueno, en realidad el motivo no es tan extraño: Pumuky son demasiado buenos para lo que ahora se lleva.

Si con "El bosque en llamas" (Jabalina, 2009) parecieron llegar a su cima creativa, y en "Plus ultra" (Jabalina, 2011) dieron un giro hacia terrenos quizás más asequibles y menos convulsos sobre todo respecto a sus primeros trabajos, en Justicia Poética (Jabalina, 2015) la nueva propuesta se consolida y genera una cohesión sonora que crea una identidad nueva. ¿Su mejor disco? Tal vez, para mí desde luego lo es, pero en lo que estaremos casi todo de acuerdo es en que se trata de su trabajo más arriesgado y a la vez homogéneo. Haciendo de la necesidad virtud, reaccionaron a la ausencia de un batería apostando por las cajas de ritmo y las programaciones, en un movimiento a priori suicida para esa especie de slowcore / post-rock que venían practicando. Sin embargo la jugada les ha salido magistral.

Las canciones fluyen como la lava surge del volcán, poco a poco pero inexorable y destructiva. Las letras son demoledoras, y los ritmos sintéticos están diseñados de forma que generan un ambiente opresivo en consonancia con aquellas. No hay estribillos al uso, ni crescendos eufóricos, ni cambios de ritmo brutales, pero de manera sorprendente se consigue siempre esquivar a la rutina cada vez que se asoma amenazante. Las canciones están pensadas para generar un ambiente, bien a través de una hipnótica voz monocorde que va cambiando ligeramente de tono para crear la sensación de avance, bien incrementado el protagonismo de las guitarras cuando corresponde, o usando los propios ritmos sintéticos para conseguir efectos creativos muy interesantes además de inquietantes.



Temas como "Taniyama-Shimura" ejemplifican muy bien este proceso de diseño. En él encontramos todas esas características mencionadas, que en conjunto lo hacen fluir como un río sin necesidad de abusar de los contrastes entre remansos de paz y aguas bravas, algo muy socorrido en otros discos y grupos de similar estilo. El resto de canciones siguen rutas similares, cada una con sus particulares señas de identidad: en algunos momentos podemos evocar a Family (el grupo español), otras a Nudozurdo, en ciertos pasajes a los últimos discos de Talk Talk, y la mayoría de veces a los Cure más oscuros y opresivos. Pero todo ello, insisto mucho porque quizás sea lo más complicado, creando una identidad propia y sin imitar a nadie.

Tiene mérito hacer un disco con diez canciones de estructura muy similar, usando cajas de ritmos y programaciones que en algunos casos parecen recurrentes, optando por la creación de ambientes y sensaciones más que por la inmediatez, y conseguir que cada escucha sea diferente, que desvele nuevos matices y que el viaje no resulte nada aburrido. Hay que tener talento, y aquí lo hay a raudales. Y un gusto exquisito para las programaciones y la generación de efectos electrónicos.

En resumen: un gran disco. Insisto en que, para mí, de lo mejor del año hasta ahora.

lunes, 22 de junio de 2015

Martha. Música para el recuerdo.



En las últimas semanas he estado leyendo la primera novela de Fernando Navarro (Madrid, 1981), conocido crítico musical colaborador de Cadena Ser y El País, entre otros medios, que finalmente ha dado el paso a la novela. Su primer trabajo de ficción se llama Martha. Música para el recuerdo (66rpm, 2015). Es una bonita historia donde se entremezclan el pasado y el presente, la nostalgia y la crisis, el amor y la pérdida, todo ello con una amplia banda sonora fruto del amor por la música del protagonista, Javi, un casi perfecto clon del propio autor (periodista, melómano, con el sueño de viajar a Nueva York...)

De todo ello, del libro y de la impresión que ha causado en mí, otro pirado de la música igual que Javi y Fernando, he hablado en este artículo que ha publicado hoy Muzikalia.

Ah, además he confeccionado una lista de Spotify con la mayoría de canciones que aparecen en algún momento de la novela. Aparece al final del artículo y podéis escucharla mientras lo leéis. Son más de dos horas de música, pero os aseguro que vale la pena.

Espero que os guste.

http://bit.ly/1db6Rko

domingo, 21 de junio de 2015

Feliz día europeo de la música

Nos fugamos de la escuela
teníamos que escapar de aquellos idiotas,
aprendimos más de una canción de tres minutos
de lo que nunca aprendimos en clase.
Esta noche escucho el sonido de una batería en mi vecindario
y siento que mi corazón empieza a bombear,
dices que estás cansada
que solo quieres cerrar tus ojos
y perseguir tus sueños.

Hicimos una promesa,
juramos que siempre la recordaríamos,
no arrepentirnos nunca, nena,
no rendirnos jamás.